La revolución de las madres: maternidad y conciliación laboral

En los últimos días hablando en distintos momentos con madres de diferentes círculos y niveles sociales, sin quererlo, nuestro tema de conversación ha sido la maternidad y la conciliación laboral: lo doloroso que es dejar a los hijos en casa; la tristeza que da haber luchado tanto por el apego y nuestra lactancia, para que se vaya al caño una vez que volvemos al trabajo; la tristeza que causa no ver a nuestros hijos y que cuando estamos con ellos, con rabia y tristeza su cuerpo nos reclama nuestra ausencia; lo preocupante que es pensar que ya no seremos contratadas en ninguna empresa y entonces es momento de elegir; lo frustrante que es creer que si elegimos a nuestros hijos y no nuestra profesión nos estancaremos y no haremos nada de nuestra vida… ¿continuo?  ¿Es casualidad que entre madres hablemos de esto? o ¿lo hacemos porque no tenemos nada mejor que hacer y nos encanta quejarnos? yo no lo creo, por el contrario, pienso que en nuestros círculos este tema es y será una constante pues es el reflejo de nuestro reclamo ante la injusticia que nos hiere pero que no sabemos por donde empezar a cambiar ni como sanar.

Este un tema que me frustra, me enoja muchísimo, me duele y me inquieta, no sólo porque en definitiva es injusto, sino porque mientras más lo hablo con otras madres más me cuestiono cómo es que como mujeres y madres en cada generación hemos aceptado estas condiciones insultantes; me doy cuenta que hemos crecido programadas creyendo que vivir esto es correcto y me duele saber que caemos en la trampa; nos enfrentamos con pasividad, miedo y conformismo, eligiendo lo más fácil y lo de siempre aunque nos haga daño. Sé que hay mamás, como yo, que sacrificando algo de nuestra vida podemos darnos “el lujo” de elegir quedarnos con nuestros hijos por un tiempo, pero tristemente también hay muchas mamás que no tienen esta posibilidad porque necesitan el dinero, no para darse la gran vida, sino literalmente para comer y vivir al día, por esto creo tan importante que seamos activistas de nuestra maternidad pues lo que hacemos por nosotras mismas y nuestros hijos, indirectamente impacta en nuestro entorno y paulatinamente JUNTAS somos capaces de sembrar cambios que no favorezcan solo a unas cuantas. Si lo has escuchado por ahí: todas somos una.

Quiero aclarar que lo que pienso, lo que he escrito en otros momentos y lo que escribo ahora, de ninguna manera es haciendo algún juicio sobre las mamás que eligen volver al trabajo pues como he dicho en otras ocasiones, cada una tenemos nuestras heridas, nuestros deseos, nuestra historia y el aprendizaje desde el cual elegimos lo que elegimos. Mi punto de vista no es para juzgar a nadie como buena o mala madre ni criticarla porque elige algo diferente a lo que yo elijo- por el contrario, respeto y admiro a cada una porque todas hacemos lo mejor que podemos y ser mamá no es fácil- tampoco creo que la mujer está mal por querer volver al trabajo, tener aspiraciones y metas, tampoco soy partidaria de que la mujer deba quedarse en casa y no ser activa económicamente, si lo desea (yo misma me he reinventado profesionalmente y lo disfruto mucho) pero lo que sí digo alto y claro es que yo, al igual que muchas otras madres, tampoco estoy de acuerdo con la realidad impuesta y critico a lo absurdo y antihumano del sistema en que vivimos porque quiero un cambio positivo en mi entorno; por eso cuestiono e invito a la reflexión sobre lo que vivimos como mujeres y madres. Al respecto pienso que una mujer que se ha convertido en mamá NO tendría porque entrar en la encrucijada de elegir entre otras cosas y sus hijos, esto es antinatural y es cruel tanto para ella como para su bebé — la mamá no es culpable de encontrarse en esta disyuntiva— la culpa es de un sistema mal formulado direccionado a la funcionalidad, la creación de ideas limitantes sobre nosotras mismas y a vivir para producir y consumir: el dinero está por encima del valor de las personas. Vivimos en la hipocresía de un sistema absurdo que le exige a la mujer ser activa económicamente y al mismo tiempo concebir hijos para criar “hombres y mujeres de bien para un mundo mejor” ¿pero cómo pretenden que esto suceda si una vez que la mujer se convierte en madre debe renunciar a sus hijos? pues como ya he dicho más importante que un ser humano es el dinero y como tal hay que acatarlo y volver al orden. Me parece escalofriante cómo hemos crecido programadas pensando que nuestros bebés no nos necesitan ni nosotros a ellos y nos preparamos para separarnos de ellos con prontitud, aunque nuestra naturaleza nos pida lo contrario, así que la mujer-madre  vive aceptando que el desapego y la prisa es lo normal, lo correcto y lo necesario. Un madre no tendría porque enfrentarse a nada por encima de sus hijos, pero nos han hecho creer que sí. La maternidad y la crianza están infravaloradas: quedarse a lado de un hijo, al menos los primeros años de vida para maternarlo y convertirlo en un ser humano, creemos que representa una mala inversión, no es productivo y no tiene el mismo valor que una aportación económica, tu dime ¿qué puede ser mas valioso que dedicarle vida y tiempo a otro ser humano? ¿qué mejor inversión puede haber que acompañar a nuestros hijos en sus primeros años de vida, que son tan pocos en comparación con todo lo que les espera? ¿por qué creemos que quedarnos a su lado nos va a estancar como mujeres?. Como he dicho, tristemente la maternidad esta infravalorada, si no fuera así las madres no tendríamos que elegir otras cosas por encima de nuestros hijos y no creeríamos que si los elegimos a ellos viviremos estancadas y frustradas porque no nos desarrollamos como profesionistas; porque claro además nos han hecho creer que realizarnos profesionalmente es lo mejor y único que como mujeres podemos hacer y SOLO si lo conseguimos somos valiosas. NO MUJER, TU ERES VALIOSA POR EL GRANDIOSO HECHO DE SER MUJER.

El problema no se trata de compararnos entre nosotras y pensar que hay buenas y malas madres y por poner un ejemplo, creer que son “mejores” las que se quedan en casa o viceversa. El problema repito, es este sistema asqueroso que en países como el mío, México, después del nacimiento le da a la mujer 1 mes de permiso para cuidar a su hijo y “criarlo rapidito” antes de volver al trabajo, cuando la realidad es que la mamá no solo necesita tiempo y descanso, sino que también necesita de su bebé, conectarse, conocerse, sentir como su cuerpo sigue siendo el hogar de este ser: concebirse como madre desde su cuerpo y crear el vínculo con su hijo también es parte de su salud y desarrollo físico y emocional, aunque queramos negarlo, y ni que decir del bebé que es completamente indefenso, que su madre es su hogar y referencia con el mundo: necesita del cuerpo, cuidado y calor de su mamá para vivir y crecer desde el amor, pero que en vez de eso encuentra ausencia pues ella debe partir al exterior con los brazos vacíos y seguramente un corazón roto; el bebé debe quedar en manos de una extraña o, si bien le va con la abuela, o la tía para realizar las funciones de la mamá ¿esto es natural? ¡esto es una barbarie! ¿en verdad creemos que un mes es suficiente y es justo? ¿tú lo crees? La mujer tarda al menos un año en recuperarse físicamente del embarazo —imagínate como se encuentra transformada emocionalmente y cuánto tiempo necesita para reencontrarse y recuperarse— pero como si se tratara sólo de una cirugía menor y no de la existencia de un nuevo ser, la madre debe continuar con su vida (claro, sin su bebé) mientras ambos sienten ese vacío; al respecto no sé tu que pienses, pero yo creo que gran parte de nuestros problemas como sociedad parten de este desencuentro y de la violencia ejercida hacia la maternidad y los hijos.

Yo me cuestiono constantemente y comparto mis reflexiones con aquellas personas, con hijos o no, que me lo permiten porque quiero vivir en una sociedad donde lo justo y normal es que una madre no tenga que preocuparse por lo económico mientras cuida y materna a sus hijos porque se le da valor a la vida y a la maternidad;  porque puede confiar en el entorno como un soporte y porque el gobierno le brinda ayuda económica real; lo justo es que una mamá pueda elegir con plenitud y goce quedarse con sus hijos sin miedo de estancarse y tener la tranquilidad de que posteriormente podrá retomar su vida profesional sin sufrir discriminación; lo justo es vivir en un sistema donde la maternidad y el desarrollo de una profesión están verdaderamente conciliados y la mamá que trabaja no tiene que joderse el lomo dedicando 12 horas al día a su trabajo, tener sólo 5 minutos para sus hijos y después sentir culpa porque no pasa suficiente tiempo con ellos; lo justo es que una madre no se sienta culpable porque eligió a sus hijos y que sepa que si no desea volver a su trabajo sigue siendo valiosa; lo justo es que ella sepa que si desea estar activa económicamente tiene otras posibilidades: LA MATERNIDAD TAMBIÉN ES UNA PUERTA PARA EL DESARROLLO PROFESIONAL  ¡si has dado vida, que cosa no eres capaz de hacer!lo justo es que los hijos estén con sus madres; lo justo es que las madres críen a sus hijos y se sientan empoderadas por ello.

A mi, como a muchas mamás que conozco, la maternidad nos ha transformado y nos ha empoderado de una forma asombrosa. Como he dicho, yo me niego a renunciar a mi hija y a creer que la maternidad debe ser como me han hecho creer: que no puedo hacer más con mi vida y que dedicarme a ella me va a limitar. Lo que comparto es porque creo en el poder de la mujer y en la revolución de las madres y deseo que nos cuestionemos, despertemos actuando a favor nuestro y de nuestros hijos y que exijamos las condiciones para cambiar nuestra realidad porque PODEMOS HACERLO.

Abramos el debate, la reflexión y los puntos de encuentro ¿EN QUÉ PUNTO DE TU MATERNIDAD TE ENCUENTRAS? ¿CUÁLES SON LAS REFLEXIONES O DECISIONES QUE HAS TENIDO QUE TOMAR AL RESPECTO? ¡TE LEO!

 

2 Comments
  • Claudia Carrasco
    Posted at 00:19h, 15 marzo Responder

    Hola Xime, no puedo estar más de acuerdo contigo…. cómo sociedad hemos creado un sistema que no valora lo realmente importante, si no se da valor y prioridad a cuidar de nuestros propios hijos, cómo vamos a valorar y cuidar todo nuestro entorno en general?

    • grandiosayoga
      Posted at 13:33h, 18 marzo Responder

      Si Clau, es muy triste vivir en una realidad y sociedad tan poco empática y que le da tan poco valor a la vida y a la crianza. de los hijos. Y eso sí, cómo bien dices, somos incongruentes y después estamos enojados y preocupados porque vemos como la sociedad se viene abajo y es como si realmente pudiéramos hacer poco, pero ¿dónde se originó todo? … yo sí creo que un cambio potente en la sociedad empieza desde el nacimiento y la crianza. Gracias por leerme y comentar 🙂 ¡Te mando un abrazo enooooorme!

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